Cada vez que alguien me pregunta en qué consiste JIN SHIN JYUTSU, digo lo mismo. Hay que experimentarlo. Para los desconfiados y pragmáticos como yo, no nos queda más remedio que experimentarlo. A veces hay que estar muy mal para soltarse y dejarse hacer.
He sido una mujer sanísima en todos los sentidos pero desde que me diagnosticaron diabetes caí en picado hacia el miedo. Soy una persona libre en todos los sentidos, alegre, jovial y positiva. Siempre hice lo que me dio la gana con mi vida. Verme encasillada en un régimen me agobió bastante. Pronto empecé a sentir mis pies adormecidos, problemas en el sueño, de peso, cansancio y cambios de humor. Llegue a estar tan desarmonizada que pasé tres años tosiendo, sin voz, sin risa y paseándome por todo tipo de médicos. Acupuntores, naturistas, homeópatas y por supuesto médicos de la seguridad social. Siempre me daban lo mismo y siempre con los mismos resultados. Se te hará crónico, me decía la gente y yo, que vivo sola, que en España solo tengo un hijo que generalmente está muy ocupado, me vi sola y resignándome a que mi vida se iría apagando poquito a poco. No tenía fuerzas para nada. Me paseaba de la cama al sofá y del sofá a la cama muchas veces sin comer porque no tenía fuerzas ni para cocinar. Un día vendí mi recién estrenado 4 x 4 que había comprado para viajar por la montaña que es lo que más me gusta. Compré un pasaje por Alitalia, metí a mi perrita en un portador y marché a Argentina para estar cerca de mi hermana, quería sentirme querida y que alguien me abrazara. Había adelgazado tanto que no hacia ni sombra, miraba mi desnudo y lloraba, me daba tristeza mirar mi cuerpo y mis costillas. Estaba tan débil que cada día me convencía más de que aquello, era el fin. Me apunté en el Instituto Hellinger y me puse a estudiar Constelaciones Familiares para intentar saber que le estaba pasando a mi vida. Que es lo que había producido tanta desarmonía en mi cuerpo y en mi vida. Allí comprendí muchísimas cosas y supongo que participar en tantas horas de constelaciones me ayudó bastante. Lamentablemente Argentina ya no era lo que yo esperaba, pronto descubrí que no me servía, allí me sentía tan sola como en España y regresé a los ocho meses para recuperar el cariño de mi nietecita que ya había cumplido un año.
Ya en España mi salud siguió igual, sin voz, sin risa sonora, sin apenas aliento, tristeza, flemas en el pecho, tos y agotamiento. Otra vez del sofá a la cama y de la cama al sofá. Es la noche oscura del alma, me dijo un viejo profesor. Yo me dejé estar y me entregué totalmente a la situación. No tenía sentido luchar, si había una lucha, iba por dentro, despacio, sanando viejas historias.
Finalmente, acabé hospitalizada, allí sí que sentí pánico, solo quería huir, solo quería volver a casa. Los médicos me miraban y firmaban ordenes para todas las pruebas que querían hacerle a mi cuerpo. Lo único que permití que me hicieran fue análisis de sangre y un escáner, no más. Una mañana me llevaron para hacerme una cosa que ya no recuerdo como se llamaba, solo sé que tenía que firmar un papel donde me hacía responsable de lo que me podía pasar después de aquello. Infarto y no sé que mas.
Sáqueme de aquí, dije al camillero y por favor, llame a mi médico, quiero regresar a casa.
A la hora de la comida apareció el “doctor” para meterme en vereda. Me llamó inconsciente y que considerara la posibilidad de tener cáncer de pulmón. Lo dijo como quien habla de lo cara que esta la vida. Bien, dije yo, en ese caso quiero ir a casa y no será usted quien me trate. Ningún buen médico que se precie habla de este tema tan doloroso mientras su paciente está comiendo. – Puede también que tenga usted tuberculosis, dijo. Bien, dije yo, como se prueba eso? En fin, total, que una prueba que el dijo tardaría tres días, a las cinco de la tarde ya estaba lista. Eureka… era tuberculosis según ellos. Sacaron en volandas a la compañera de habitación, todo el mundo se enfundó barbijos, guantes, delantales especiales, cofias y bueno… Lo que tuve que padecer allí lo voy a contar en otra ocasión, pero con humor, porque es de la única manera que podría recordarlo. Estuve allí tres semanas que no olvidaré. Ni yo ni mi perrita que echaba tanto de menos. Me ponían unas inyecciones dolorosísimas para caballos y tenía que beber unas tabletas enormes en ayunas que parecían un ladrillo.
Aparentemente me recuperé pero aquellos medicamentos me producían vómitos, diarreas, dolores de cabeza, asco y por supuesto, el cansancio no se fue. Empecé a engordar de una manera exagerada y la ansiedad desarmonizó totalmente el apetito. Las tabletas espantosas tuve que seguir tomándolas por nueve meses con todos los colaterales que ello suponía.
Un día, dando un paseo por la playa una amiga me habló de JSJ, dijo que solo te ponían las manos en distintas partes del cuerpo y que aquello sanaba. A mi me costó creerlo y tuvieron que pasar varios meses para que una mañana, desesperada, llamara a mi amiga Reme y le pidiera el teléfono de esa practicante. Eran las diez de la mañana, a las diez y media me llamó otra vez y me dijo: Te he conseguido un turno para dentro de una hora, ven con tu coche que yo misma iré delante para que tú me sigas y lleguemos hasta allí. Así lo hicimos. Ese mismo día tomé la primera sesión.
Mientras estaba en la camilla me dije: Ali, tienes que hacer como cuando vas al dentista, no preguntes, déjate hacer, todo va a ir bien. Necesité pensar así porque mi pragmatismo no me permitía creer que aquellos simples toques iban a sanarme.
Fui a los cuatro días de la apertura de los cierres pero ya en el 2º día noté la fuerza que recuperaba mi cuerpo. Era increíble, todo un milagro, llamé a mi amiga Angeles que estaba viviendo su proceso de cáncer, se lo conté y ella dijo: Ali, yo quiero eso. Mi amiga, mi querida amiga, mi mejor amiga… acabó marchándose pero la fuerza que JSJ le dio la ayudó muchísimo a ella y a todos la que la queríamos. JSJ no nos devuelve la vida cuando esta tiene que marcharse, pero nos da la dignidad para vivir la partida de una manera diferente. Creo que Angeles vivió un poco más y mejor desde que se trabajó con JSJ. Por esos tiempos yo me abandoné un poco y me volqué en ella. Yo sentía que tenía que ser así.
Le cogí tanto amor a esta filosofía que me puse a estudiar. Asistí a un curso de formación que el Profesor Chaoqui impartió en Alicante y yo me desvelé estudiando por las noches como una loca. Estudié y estudie para poder entender y conocer a fondo el principio de esta disciplina. Nadie puede imaginar cuanto estudié. Afortunadamente había recuperado mis fuerzas y pude hacerlo. Me despertaba por las noches y me ponía a trabajar en mi y a estudiar, preguntar, averiguar y llamar a todo practicante que se ponía a mi alcance. Gracias a dios nadie me negó una información. Todo el mundo estaba dispuesto a disipar una duda o a darme alguna información que me pudiera servir.
Tengo carpetas llenas de trabajos míos, de diagnósticos inventados, estudiados y con su seguimiento, recopilaciones que voy sacando de todo lo que he estudiado, me he puesto en comunicación con personas que no tenía ni idea que iba a conocer, me metí en todas las web, en español, en inglés, alemán y aun en francés. Para que existen los traductores si no es para utilizarlos? Hoy por hoy me comunico en otros idiomas con maestros de JSJ. Tengo ahora en mi haber, personitas que se trabajan como yo y practicantes dispuestos a echarme una mano cuando tengo una duda. Gracias a JSJ también he contactado con personas sanísimas de alma y que son grandes conocedoras de JSJ.
Ya no recuerdo cuanto tiempo ha pasado. Muy poquito, apenas año y medio para dos pero todo ha sido tan intenso que ya no soy la misma persona. Ahora sigo aquí, trabajando en mi, disfrutando de mi y aprendiendo. Creo que en JSJ no se deja de aprender. Siempre hay un toque que te sorprende.
Mi amiga ya marchó, lo hizo con una dignidad impresionante, una sonrisa en los labios y una florecita en la oreja. A veces la echo de menos pero como ella misma me aconsejó: No intento apegarme. Suéltame y suéltate tu, decía ella.
Hoy por hoy, conozco hasta un toque de JSJ que ayuda cuando un ser querido se va. JSJ es maravilloso para mi… y estoy muy agradecida de mi vida porque todo lo que me sucedido ha servido para que yo llegue hasta aquí de una manera diferente.
No creo que JSJ evite mi muerte cuando esta llegue. Lo que si veo es que he dejado de envejecer, que si que el tiempo agrega años a mi vida pero mi piel esta mejor que nunca, se ha borrado una arruga oscura y dolorosa que tenia entre las cejas, que mi pelo ya no se cae, que he dejado de tomar tres tipos de medicamentos con un prospecto muy peligroso. Que he adelgazado ya no se cuanto. Que me gusta mirarme al espejo, que tengo más energía que cuando tenía 30 años, que aun me deprimo pero he comprendido que los procesos siempre son más cortos. Que no puedo evitar el dolor del alma pero si el del cuerpo. Ahora sé lo que tengo que hacer para que mis pies vayan soltándose, para que mi diabetes no me de la lata, que es lo que tengo que hacerme cuando me duele la cabeza o tengo una digestión pesada. Mientras más trabajo con esta técnica más me armonizo y mi cuerpo solito, ha empezado a elegir lo que es mejor para el. Ya no me gustan las mismas comidas. JSJ siempre te quita aquello que no te sirve. Incluso te aleja de las personas con las que tienes una relación tóxica o mejor dicho, te aleja de la toxicidad, venga de donde venga. Te armoniza y uno empieza a amar de verdad. A no depender de las necesidades. No es lo mismo amar que necesitar. He recuperado mi creatividad y he regresado a mis dibujos. Tengo gatos por toda la casa porque Lola me regala unos movimientos preciosos. Candela va sanando sus huesos de doce años y se lo cuenta a todo el mundo con sus ladridos cuando salimos a la calle. El pelo le brilla de otra manera. Tengo testimonios con niños y animales que me han sorprendido y emocionado.
Ahora voy por los mimos a mi misma y me regalo unos postres y bebidas sanísimas. También voy por los “pendientes” Voy depurando mi vida no dejando para mañana lo que puedo hacer hoy, pero todo al paso del alma, lento y profundo. Disfrutando…
He escrito esto para mi blog y para una amiga que quiere que le cuente que es JIN SHIN JYUTSU. Yo le he dicho: No lo sé, te lo podría explicar de una manera técnica pero mejor te lo voy a contar desde mi corazón, de cómo llegó a mi vida y de cómo sé que es válido para mi, para mis animalitos, para mis plantas, para las personas que busquen mi camilla o para todo el que me pregunte porqué mi semblante ha cambiado y cómo fue que recuperé mi peso y mi alegría de vivir. Gracias JIN SHIN JYUTSU, por siempre GRACIAS, sé que sigo CRECIENDO. Esta explicación ha sido larga pero ha valido la pena.
Les paso el libro EL TOQUE SANADOR, pero es mejor comprarlo, disfrutarlo y tenerlo a mano. Son tiempos de compartir, de ser generosos, de trabajarnos unos a otros y de paso echarle una mano al planeta y al mundo. Todos necesitamos de esto.
Si quieres mas información puedes escribirme a: conamorygozo@gmail.com o llámame al 966592197 de la provincia de Alicante.
Agrego dos fotos, una antes de JSJ y otra después :) Es la mirada la que primero cambia. Es la actitud.

Hola Ali...Precioso el escrito, aunque viniendo de ti no me extraña...Como dices hablas desde el corazón, se nota...Yo siempre comento; JSJ me enamoró y sigo muy enamorada..Lo que explicas sobre tu gran amiga Angeles , que JSJ no evitará la muerte , pero si a morir en y con Dignidad y en Paz , sonriendo, En el libro Jin Shin Original página 30 de Mieke Berger hay una historia como la de Angeles...gracias por estar en mi camino y te doy un abrazo de OSO...
ResponderEliminarGracias a ti, mi buena compañera de camino, soy yo quien esta muy agradecida por haberte encontrado y haber podido disfrutar de tus consejos, tu apoyo y tus palabras de aliento... ahi vamos amiga, siempre adelante y sonriendo ;)
EliminarAli, es una alegria leer tu blog, me encanta, comienza el movimiento, que fluya.
ResponderEliminarAbrazos,
Eterna
Gracias amiga y maestra, tantas veces te he consultado toques, tantas veces sintiendome abrazada por ti. Siempre agradeceré haberte encontrado en mi camino... Que el universo nos siga bendiciendo!
EliminarHola Alí,
ResponderEliminarTambién para mi llego el Jin Shin Jyutsu y cambió mi vida.
Estoy enamorada de JSJ y lo práctico en mi cada día. Empecé hace tres años de la mano de Chaoki y quisiera seguir estudiando. Al principio pasé horas y horas práticando en mí y fui sanando emociones, contracturas antiquísimas y mi pensamiento fue cambiando.
Gracias por tu escrito tan sincero.
Un abrazo
Monsa.
Gracias amiga Monza, yo tambien me siento enamorada. Siempre me enamora el camino :)
EliminarBendiciones Ali tu historia es preciosa y sin duda una gran ayuda para otras personas. No hay nada tan hermoso como sentirte tras las palabras que nos has dejado. Un besito enorme, Barbara
ResponderEliminarGracias Bárbara, ojala este verano podamos vernos... Te quiero mucho, compañera de camino...
EliminarGracias por tu testimonio Ali, a mi el JSJ, tambien me cambió la vida y me dedico a el desde hace ya mas de 10 años, seguiremos compartiendo.
ResponderEliminarGracias, un abrazo
Amparo
Gracias Amparo, seguro que sabes mas que yo, seguro que alguna vez disiparas alguna de mis dudas. Que bueno toparme contigo. Tus diez años de experiencia seguro que se amigan con mi tiempo.
EliminarBendiciones
Saludos Ali, precioso escrito.
ResponderEliminarYo he empezao con el JSJ hace menos de 1 semana, como tu soy muy pragmatico, pero me estoy dejando llevar, porque he llegado a un punto de no retorno, y tengo que hacer algo con mi vida ya mismo. Tu relato es muy inspirador y me da fuerzas para seguir adelante.
Creo que te tengo localizado, te animo a seguir, si ya tienes el alma con brillo, imaginate como brillará con el paso del tiempo. Sigue por este camino
EliminarAbrazo
Hola hermanita me alegra que estes mejor de salud a mi me costa a pesar de la distancia como te has ido recuperando con este tratamiento y soy feliz por eso. Hermoso tu blogg te quiero
ResponderEliminarHermanita? Cual de todas? La que me riñe cuando no plancho mi ropa de algodon? La que hereda siempre mis libros? O la pequeñita que siempre recuerdo en su cuna llena de globos?
EliminarEn cualquier caso digo Gracias y que tengo muchas ganas de veros.
Cony:
ResponderEliminarAcabo de leer tu testimonio de la manera en como conociste el Jin Shin Jyutsu y al leerlo me dio mucho gusto el que ya te encuentres bien. Yo vivo en Acapulco, México y en enero del 2018 a mi madre de 75 años le diagnosticaron tuberculosis ya para ese entonces mi madre ya estaba mas delgada de lo delgada que es. Durante el tratamiento que termino en julio del 2018 mi madre sufrio mucho por los efectos de las pastillas que tuvo que tomar, no queria comer, se mareaba mucho de hecho de cayo en 2 ocaciones pero al fin se termino el tratamiento y hasta la fecha 20 de junio del 2019 mi madre de ahora 76 años no a podido recuperar su peso sigue pesando 39 kgs su apetito es poco aunque se le de comida abundante ella solo come poco.
Hace 2 meses descubri el JSJ enseguida senti algo en mi que me decia esto le ayudara a mi mamá y aunque ella no cree en lo que le pido que haga (por que no quiere que yo le haga la aplicación con las manos salvo el cierre 7 por que se le dificulta) hasta la fecha aunque veo que aun no sube de peso le veo su cara con mejor semblante. Estos son los cierres que le pido que se haga ella:
El 13 para el apetito
El 21 para el peso
El 14 para la tiroides (ella sufre de hipotiroidismo)
El 7 para la gladula pituitaria
El Flujo central.
Y el recorrido de los 5 cinco dedos.
Mucho te agradeceria me recomendaras que otros cierres puede ella usar.
Muchas gracias por tu testimonio.
Este es mi número de celular +52 1 744 186 2601 y podemos comunicarnos por Whatsapp. Mi nombre es Oscar Ortega Reyes.